Querida Paola,
Ha pasado tanto tiempo desde que partiste para
enfocarte en tu carrera profesional y desde entonces apenas si hemos podido
compartir a la distancia algunas experiencias personales. En alguna ocasión me
preguntaste si me sentía realizada como docente, en tiempos modernos en
los cuales se da más valor a los medios digitales que al ser humano. He
reflexionado al respecto y ahora puedo decirte que mi trabajo como docente es
mi razón de ser y mi apostolado. Me siento afortunada por tener la oportunidad
de compartir el día a día con jóvenes en plena etapa formativa, ansiosos por
obtener su bachillerato y salir a trabajar.
Estoy convencida de la influencia
que como docente ejerzo sobre ellos, sí bien es cierto que los padres son los
primeros maestros de sus hijos, el centro educativo es también su hogar y
el docente se vuelve parte de su familia porque cumple un rol preponderante en la
vida futura de ellos. Es verdad que es una gran responsabilidad y como tal la valoro y asumo
con agrado.
Debo confesarte que no es fácil educar en estos tiempos de grandes
cambios que demandan mayores esfuerzos en la preparación docente. La metodología
no es la misma de la época que vivimos, con el avance tecnológico acelerado
enfrento el reto de investigar y seguir aprendiendo, lo que me cae de perillas
como puedes suponer porque conoces de mi afición por la lectura, el arte, la
tecnología, los idiomas y el aprendizaje. Aún recuerdo lo que en cierta ocasión me comentaste
“Con todo lo que sabes bien podrías dar clases de todo” Debo reconocer que
tuviste una visión al futuro, ahora se habla de una educación holística,
después de todo las ciencias están relacionadas. El talento humano es una
fortaleza pero no basta si no se puede dominar el aspecto emocional. Necesito
enfocarme en el control de mis emociones y fortalecer algunas habilidades.
Obviamente, hay aspectos negativos y errores que obstaculizan la labor docente y la falla es humana. Nos hace falta liderazgo efectivo en la política que regula el aspecto financiero y legal. El avance tecnológico nos ha traído también nuevos retos y problemas sociales que antes no se visibilizaban. Tengo la esperanza de que una buena educación puede contrarrestar este efecto negativo. Me preocupa mucho la violencia y la inseguridad que se observa no solamente en las aulas.
Obviamente, hay aspectos negativos y errores que obstaculizan la labor docente y la falla es humana. Nos hace falta liderazgo efectivo en la política que regula el aspecto financiero y legal. El avance tecnológico nos ha traído también nuevos retos y problemas sociales que antes no se visibilizaban. Tengo la esperanza de que una buena educación puede contrarrestar este efecto negativo. Me preocupa mucho la violencia y la inseguridad que se observa no solamente en las aulas.
Creo que los docentes podemos hacer el
cambio positivo, trabajando el control emocional con nuestros estudiantes y sus
familias. Seguro podemos contribuir a la formación humana, compartir nuestras
habilidades con ellos para armarlos con herramientas que les ayuden a mejorar
sus vidas en todo sentido. Nuestra sociedad necesita de buenos ciudadanos, pacíficos,
honestos y responsables que trabajen desinteresadamente por el bien común. ¿Estas de acuerdo?
Escribe pronto, me siento nostálgica.

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